Jesus Barroso

Jesus Barroso

URL del sitio web: http://www.esandibarroso.com

Adiestrador con más de 20 años de experiencia. Colaborador activo en prensa especializada como Perros de Caza, web del grupo V o Federcaza. Profesor en numerosos cursos sobre adiestramiento del perro de caza.

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            El mayor error que podemos cometer es adquirir un cachorro poco antes del desvede general. Comenzamos a contar rápidamente que edad tendrá para el día que se abra la veda,...ummm muy joven, bueno para diciembre ya tendrá 7 meses, a ver, a ver,... si creo que en diciembre o los últimos días de enero lo podré sacar, este es un futuro campeón ¡seguro!

            ¿No os ha pasado nunca esto? Seguro que si, es normal, es bueno tener ilusión, tener buenas expectativas, pero hay que tener presente la realidad, ese perro que tenemos en la perrera o en casa esperando el gran día es UN CACHORRO y como tal debemos exigirle, es decir nada. Teniendo esta premisa clara como el agua de manantial no habrá problema alguno, pero “claro” también es el hecho de que en esta sociedad actual somos presos de las prisas, y esa prisa se contagia a cualquier actividad. En adiestramiento o en caza, las prisas son malas consejeras, hay que desecharlas. De eso precisamente va a tratar este artículo.

Pasados ya unos meses desde el cierre de la veda y ya en los albores de la primavera parece que nos vuelven las ganas de salir de nuevo al campo con nuestros perros. Es bueno perrear siempre que tengamos cuidado de no perjudicar ni entorpecer la cria de los animales que en estos momentos hacen sus nidos. A los perros les viene muy bien esas salidas para mantener su tono físico, mental y para mantener su olfato, si, el olfato también es algo que debe entrenarse, mantenerse.

Partiendo del dicho popular “Cada maestrillo tiene su librillo” mucha gente da por sentado de que cualquier método sirve, es bueno y da resultados. “Conozco a uno que le funcionó”- sentencia habitual de coloquio de bar, frase lapidaria donde las haya y que sirve para cualquier tipo de conversación, desde la reparación del coche hasta la construcción de la chimenea de la casa de la finca pasando por la educación de nuestro perro.

Hace tiempo leí un artículo que decía que el cazador español se gastaba de media unos 1.200€ en la compra de una escopeta. No tengo la misma estadística sobre la compra de perros, pero me atrevería a decir que de media se gasta unos 250€ en la compra de un cachorro. El ejercicio de la caza en mano está formado de forma unívoca por un binomio de escopeta y perro. Entonces ¿Por qué esta desproporción? ¿Es 6 veces, si atendemos al gasto medio, más importante la escopeta que el perro?

En nuestro anterior artículo "El collar de impulsos eléctrico" contaba la importancia de realizar un buen uso del collar de impulsos eléctrico en el adiestramiento de nuestros perros de caza. En el mercado tenemos collares con alcances que van desde los 200 metros mínimo, hasta los 2000 metros de máximo (tal vez haya alguno de mayor alcance, pero lo desconozco).

En los perros de muestra, enseñaar la orden de quieto es un ejercicio fundamental que nos sirve de gran ayuda en nuestro día a día, ya sea en casa, en nuestras jornadas de caza o en la competición. En esta ocasión vamos a ver cómo podemos trabajar el quieto a distancia, un ejercicio que nos permitirá “parar” a nuestro perro cuando este esté alejado de nosotros.

La orden elegida es e chisteo o chiiiiist, una orden poco “molesta” que nos permitirá mandar el quieto a nuestro perro a unas distancia corta y media.

Estamos en el siglo XXI, es la era de la tecnología, de la robótica y la inteligencia artificial entre otras muchas innovaciones. Nuestros hogares están repletos de aparatos complicados pero de manejo muy simple. Casi todos los aparatos tienen mando a distancia, todo funciona con botones y todo aparentemente es fácil, basta con apretar un botón.

Esa misma facilidad a la que tenemos acceso es la que a veces nos complica la vida, porque hacemos del botón el centro del mundo y nos

En la cultura cinegética todos hemos oído en alguna ocasión en alguna tertulia o charla entre cazadores, “voy a sacar al cachorro con tal o cual perro a ver si aprende”.

El tema del perro maestro, o mejor dicho, esta creencia popular y bastante arraigada del perro maestro, no podía dejarlo en el tintero al tratar sobre la inteligencia canina y sus formas de aprendizaje. Quiero dejar claro que solo es eso, una creencia para enseñar a un cachorro, basándose en que este acompañe a un perro adulto experimentado para que aprenda de él.

El junto es uno de los ejercicios fundamentales dentro de la obediencia básica e implica que el perro camine junto nuestro lado, con o sin correa. Cuando el perro lo haga con correa, el perro caminará sin realizar tirones, y por tanto la correa no deberá estar tirante. En la práctica de la caza o la competición el JUNTO es la base fundamental para realizar la correcta guía a la orden.

Siguiendo con nuestros artículos sobre el aprendizaje de los perros y después de los artículos “Como aprenden los perros” y “Aprendizaje por asociación en los perros” en este segundo artículo sobre la asociación y el condicionamiento, repasaremos con ejemplos claros el condicionamiento y veremos como la capacidad de memorizar y retener experiencias de nuestros perros influye en su aprendizaje