Los perros y el aprendizaje por asociación II

Ago 30 2016
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Los perros son capaces de retener experiencias que influyen en su aprendizaje Los perros son capaces de retener experiencias que influyen en su aprendizaje

Siguiendo con nuestros artículos sobre el aprendizaje de los perros y después de los artículos “Como aprenden los perros” y “Aprendizaje por asociación en los perros” en este segundo artículo sobre la asociación y el condicionamiento, repasaremos con ejemplos claros el condicionamiento y veremos como la capacidad de memorizar y retener experiencias de nuestros perros influye en su aprendizaje

 

Repasemos entonces ¿qué es un condicionamiento? Es una forma de aprendizaje asociativo. Esas asociaciones pueden ser simples o propias, es decir el cachorro se acerca al fuego y se quema, al agua y se moja. Estas asociaciones también pueden ser inducidas o facilitadas por nosotros a través de estímulos, y consolidadas a través de los diferentes condicionamientos.

Quiero que esto se entienda bien. Esto no es una lección que haya que aprender para un examen, simplemente pretendo que la cosa quede clara, que se entienda, de modo que lo explicaré de la forma más llana y sencilla con un ejemplo.

Enseñar a mi perro a sentarse

Si por ejemplo quiero que mi perro aprenda a sentarse, cuando yo le dé la orden de sentado o sitz solo tengo que buscar una asociación a través de un condicionamiento clásico o a través de un condicionamiento operante. En primer lugar puedo reforzar con un castigo como presionar los cuartos traseros del perro a la vez que le digo el comando elegido “sitz”, “sienta” o el que hayáis decidido y entonces le premio con comida (condicionamiento con refuerzo positivo, comida).

Repitiendo el ejercicio unas cuantas veces el perro habrá asociado la orden sitz a que debe sentarse para asi evitar la presión con mi mano (el castigo), a la vez que recibirá un premio. El perro ha aprendido a través de un condicionamiento. El perro ha aprendido por asociación de estímulos y repetición de estos.

Esto viene a demostrar que el perro tiene capacidad de memoria, es capaz de retener, de guardar experiencias tanto positivas como negativas que influirán en su aprendizaje.

Debemos tener especial cuidado con los condicionamientos en forma de refuerzo negativo porque el perro tiene un instinto básico innato llamada “instinto de evitación” y de la misma forma que si de cachorro se ha quemado con el fuego ya no se acercará más a una llama, si recibe un refuerzo negativo la asociación suele ser la evitación.

¿Dónde quiero llegar? Os lo explicaré con otro sencillo ejemplo.

Llamada al perro:

Llamo a mi perro y este no acude o tarda en hacerlo. Cuando lo hace y finalmente acude, mi respuesta es de castigo, le pego, una respuesta negativa.

La asociación entonces de nuestro perro está clara. Si acudo a la llamada hay palo, así que no acudo. ¿Por qué pensamos entonces que pegando al perro por no acudir lo hará la próxima vez?. Sencillamente por lo que comentaba al principio de este artículo. En general tenemos la tendencia de humanizar las acciones de nuestros perros y creemos que el perro “razonará” y pensará que “me pegan por tardar en acudir”. Mucho más lejos de esto. El perro es más simple que esto y tan solo asocia (no piensa) que acudir = castigo.

Con estos conceptos bien asimilados y comprendidos tenemos la base perfecta para poder enseñar a nuestros compañeros y tener un perro feliz, que entienda y haga lo que su dueño quiere haciendo un tandem perfecto en las jornadas de caza.

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Jesus Barroso

Adiestrador con más de 20 años de experiencia. Colaborador activo en prensa especializada como Perros de Caza, web del grupo V o Federcaza. Profesor en numerosos cursos sobre adiestramiento del perro de caza.

 695 368 411    jbsensei@hotmail.com

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